lunes, 18 de octubre de 2010

Zueco

Aquella noche llovía como si nunca hubiera de parar. L, frente a la ventana del salón, apuraba el último sorbo de café mientras pensaba como iba a decirle a R que el zueco de porcelana que le regaló en su última visita a Holanda se había hecho añicos. Pero hoy no. Hoy le tocaba hacer de profesor y a ella hacer de niña desobediente. Y llevaba demasiado tiempo sin sudar  bajo las sábanas.


viernes, 15 de octubre de 2010

Armario

En casa de mi abuela, en la habitación donde solía dormir mi padre, existía un enorme armario empotrado que no podíamos abrir. Tardes enteras nos pasábamos imaginando qué podría ocultarse en su interior. Mi primo Miguel siempre decía que allí guardaba el abuelo las cosas de cuando estuvo en la guerra: la pistola, su uniforme, ¡hasta una espada! Pero ninguno de nosotros se atrevió jamás a preguntar en realidad qué había realmente dentro. Era mucho mejor quedarse con lo imaginado.
Tiempo después, cuando los abuelos se fueron definitivamente y la casa hubo de venderse, mi padre, que sabía del interés por aquel armario, me dijo que si quería saber lo que en realidad ocultaba. En realidad ya lo sabía. Eran solo sábanas y mantas que se guardaban hasta el próximo invierno. ¿Pero quién es capaz de matar la imaginación?...

lunes, 11 de octubre de 2010

Apuntes

Revolviendo el otro día  encontré mi viejo cuaderno donde anotaba todas la ideas que se me ocurrían para futuras historias. Lo empecé porque era uno de los consejos que Roald Dahl daba en uno de sus relatos para llegar a ser escritor. La verdad es que funcionó, algunas de esas ideas fueron desarrolladas más adelante. Eran párrafos cortos contando solo lo imprescindible.

"Alguien se encuentra con un gato que le habla.."
"Un hombre se encuentra un instrumento en la calle. Aprende a tocarlo... Seguir?..."
"Un niñ@ no ha visto nunca las estrellas porque está en una gran ciudad..."
"Alguien simula su muerte para ver su proipo entierro. Pero no será como espera..."




Y así, unas cuantas más...




lunes, 4 de octubre de 2010

Sentidos

Mi corazón quiere desbocarse hasta hacerse precipitar sobre la luz
sobre la lluvia
sobre las estrellas.

Mis pupilas quieren retener el infinito de los espejos
las sonrisas de los enamorados
el baile de los exploradores de sueños.

Mis oídos quieren captar el silencio
el rumor del viento sur
el susurro de un "te quiero" bajo las sábanas.

domingo, 3 de octubre de 2010

Sombras chinescas

Recuerdo la luz dura de la farola estrellándose contra la cal de la pared. Hacía la temperatura perfecta para correr sin que apenas se notara el sudor de la frente. Pero aquella noche ya habíamos corrido demasiado y los juegos se agotaron sin apenas darnos cuenta. Entonces nuestra abuela nos miró y sonrió como solo ella sabía hacer.
Subió sus manos y comenzó a moverlas sobre la pared blanquísima y las sombras se transformaron en lobo, paloma, conejo,...Nos quedamos absortos, en un profundo silencio mientras ella describía las figuras. La más pura simplicidad en medio de la noche.


Creo que fue en esa noche cuando empecé a soñar...